El recorrido oficial completo del PR-PNPE 3, sendero tallado a mano en la pared del cañón del Cares entre 1916 y 1921 —para el canal hidroeléctrico Caín-Camarmeña de la Electra de Viesgo—, arranca en Posada de Valdeón (León) y termina en Poncebos (Asturias): 20,5 km lineales con 170 m de desnivel positivo y 867 m de negativo, casi todo perdido en el descenso. Los primeros 8,91 km, de Posada a Caín, pasan por el Mirador del Tombo y quedan fuera del tramo que recorre la mayoría de los visitantes; desde Caín hasta Poncebos —los 11,6 km restantes, la travesía clásica del Cares— el cañón se estrecha entre paredes de cientos de metros, con túneles tallados, pasarelas suspendidas y avistamientos de rebecos pegados a la roca.
El sendero está catalogado como PR-PNPE 3 por la Junta de Castilla y León y como PR-AS 229 en su tramo asturiano, coincidiendo parcialmente con el GR-202. La ficha oficial del MITECO declara 21 km para este recorrido completo y lo clasifica como «dificultad media»: técnicamente no tiene tramos verticales ni equipamiento, pero la longitud y la ausencia total de avituallamiento entre Posada de Valdeón y Poncebos —salvo en Caín, a mitad de camino— lo hacen exigente para quien no está acostumbrado a caminar toda una jornada.
El tramo que distingue a esta ficha: Posada de Valdeón — Caín (8,91 km). El sendero arranca en Posada de Valdeón, el núcleo del valle donde la descripción oficial del itinerario sitúa el ayuntamiento a 939 m de altitud (el track del IGN mide 920 m en el punto de partida real del trazado). Baja por la calle El Salvador, cruza el río Cares por un puente y sigue el camino del Bustio hasta el embalse de la Vega Boyán, donde un ramal lateral lleva a un área recreativa con mesas y fuente. Continúa entre prados de siega con vistas al pueblo de Cordiñanes, a los pies del macizo Central, hasta el Mirador del Tombo, a 45 minutos de camino y 830 m de altitud según la descripción oficial. El mirador se construyó en memoria de Julián Delgado Úbeda, que presidió la Federación Española de Montañismo, y conserva una escultura de un rebeco junto a un relieve que identifica las cumbres del macizo central, obra del escultor zamorano José Luis Alonso Coomonte. Desde allí el sendero desciende hasta Caín de Valdeón, en el kilómetro 8,91 del recorrido.
Esta ficha describe el recorrido íntegro: los 20,52 km medidos sobre el track oficial del IGN entre Posada de Valdeón y Poncebos, con +170 m / −867 m de desnivel. Si buscas el tramo central —el que hace la inmensa mayoría de quienes visitan el Cares, de Caín de Valdeón a Poncebos, 11,6 km—, esa es la travesía clásica, con su propia ficha y sus propios datos verificados.
Sobre la cifra famosa de los «71 túneles»: corresponden al canal hidroeléctrico Caín-Camarmeña, no al sendero peatonal. El número exacto de túneles que atraviesa el caminante a pie no aparece publicado oficialmente. Lo que sí es seguro: el sendero discurre paralelo al canal y en muchos tramos comparte excavación con él.
Geología y formación. El cañón del Cares es un caso de desfiladero kárstico de inversión: el río ha cortado a través del macizo calizo carbonífero (300 millones de años) cuyas calizas masivas, plegadas durante la orogenia varisca y luego replegadas en la alpina, presentan una estratificación casi vertical en muchos tramos. Esta verticalidad no es accidente sino la causa estructural: el río ha aprovechado las fallas y diaclasas del plegamiento para encajarse 1.000 metros bajo las cumbres adyacentes (Peña Santa de Castilla 2.596 m al sur, Cabeza Bermeja 2.366 m al norte). Las paredes que ves caminando son fragmentos del antiguo lecho marino paleozoico levantados, fracturados y luego erosionados por el río durante el último 1,8 millones de años. La presencia constante de simas y cuevas que se abren a media pared (algunas señaladas en mapas, la mayoría no) es manifestación del karst en altura: agua de infiltración disolviendo carbonato cálcico desde arriba.
Historia del canal hidroeléctrico (1916-1921). El sendero existe gracias a la obra hidráulica más ambiciosa del Cares: la Electra de Viesgo proyectó en 1915-1916 un canal de 9,8 km que captase el agua del río en Caín y la condujese por gravedad hasta la central de Camarmeña-Poncebos, generando un salto bruto de unos 250 metros. La obra arrancó en 1916 y se completó en su finalización en 1921. La excavación de los 71 túneles del canal y de la propia banqueta de servicio que hoy es el sendero peatonal se realizó a mano por cuadrillas que vivían en barracones temporales en Caín y en Poncebos, descolgándose con cuerdas por las paredes. El registro histórico cuenta con varios fallecimientos durante la obra, hoy memoriados con placas en la propia senda. La central sigue operativa bajo titularidad de Iberdrola y la conducción del canal es la única que mantiene el sendero practicable: el mantenimiento del canal incluye el mantenimiento del sendero adyacente, sin el cual la senda sería rápidamente engullida por desprendimientos.
Fauna y flora del cañón. El paisaje vegetal vertical es lo más distintivo del Cares: la pared sur (orientada al norte, sombra) sostiene un bosque de tejos relictos (Taxus baccata) en repisas inaccesibles, junto con fresnos, arces y avellanos en los tramos con suelo. La pared norte, más expuesta al sol, presenta un matorral termófilo de boj, madroño y enebro. En las grietas del karst y zonas sombrías crecen plantas endémicas como la oreja de oso (Ramonda myconi) —fósil viviente de la era terciaria— y varias especies del género Saxifraga. La fauna emblemática incluye al rebeco cantábrico (Rupicapra pyrenaica parva), plenamente adaptado a la pared vertical, donde forma manadas familiares observables sobre todo a primera y última hora; al águila real y al quebrantahuesos reintroducido (proyecto FCQ con apoyo del parque) que sobrevuelan el cañón aprovechando las corrientes térmicas; y, en los tramos más altos del macizo, al oso pardo cantábrico (subespecie en estado crítico) cuya presencia en el corredor del Cares está documentada por las cámaras-trampa del parque, aunque el avistamiento desde el sendero es prácticamente imposible.
Variantes y enlaces. Para senderistas con más fondo, el Cares se conecta con dos travesías clásicas. ① GR-202 La Reconquista: 173 km en 9 etapas que cruzan los Picos de Europa de norte a sur uniendo Covadonga (cuna de la Reconquista, 722) con León. El Cares es la etapa central de esta travesía, y caminarla en contexto cambia su lectura: pasa de ser un destino en sí mismo a ser pieza de un puzzle histórico-paisajístico mayor. ② Caín → Refugio Vega de Urriellu (Naranjo de Bulnes): subida de 1.500 m de desnivel en 8 km que conecta el fondo del cañón con la base del Picu Urriellu, una de las cumbres más emblemáticas de España. Se hace en jornada larga (8-10 h) o partido con pernocta en el refugio FEDME (reserva imprescindible). Ambas variantes salen del rango de esta ficha pero merecen mención porque sitúan el Cares en su contexto pirenaico-cantábrico real.
Veinte kilómetros lineales entre Valdeón y Poncebos obligan a resolver el regreso antes de salir; improvisarlo al llegar a Caín es el error clásico. Merece la pena repasar antes la guía de seguridad de Picos de Europa, con la ventana de temporada y los partes que conviene mirar.