El segundo parque nacional declarado en España, solo 22 días después de Covadonga, con la firma del Real Decreto del 16 de agosto de 1918 por Alfonso XIII. 15.696 hectáreas que abarcan cuatro grandes valles glaciares — Ordesa, Añisclo, Escuaín y Pineta — todos confluyendo bajo el macizo del Monte Perdido (3.355 m), techo del parque y tercera cumbre más alta del Pirineo aragonés.
Es Patrimonio Mundial UNESCO transfronterizo desde 1997 como Pyrénées – Mont Perdu, compartido con el Parc national des Pyrénées francés. La Ley 52/1982 amplió el parque inicial del Valle de Ordesa (2.088 ha) hasta las 15.696 ha actuales, integrando los cuatro valles. Reconocimientos adicionales: Diploma Europeo del Consejo de Europa, Reserva de la Biosfera Ordesa-Viñamala (1977, ampliada 2013) y ZEPA dentro de la Red Natura 2000.
El parque alberga al sarrio o rebeco pirenaico (Rupicapra pyrenaica pyrenaica) como especie emblemática, con poblaciones estables entre 1.000 y 2.800 m de altitud. También hay quebrantahuesos, marmota alpina (introducida en los años 40 desde los Alpes), buitre leonado y nutria en los cursos altos. La flora cuenta con más de 1.500 especies, varias endémicas del Pirineo central.
El régimen de visita está regulado: en Semana Santa, todo julio-agosto, fines de semana de septiembre y octubre, y puentes festivos, el acceso al sector Ordesa se hace obligatoriamente en autobús lanzadera oficial desde Torla-Ordesa. El aforo simultáneo máximo es de 1.800 visitantes; cuando se alcanza, se suspende la subida hasta liberación.
Seguridad senderista — El Pirineo oscense concentró el 84% de los 609 rescates GREIM de Aragón en 2024 (25 fallecidos, +14% vs 2023). Antes de subir al Monte Perdido o a la Faja de las Flores, revisa el análisis editorial «7 errores letales en Ordesa y Monte Perdido» con datos GREIM 2024 y pautas verificadas.
Rutas que merece la pena conocer — La Cola de Caballo es el sendero accesible que define al parque para el visitante general: 16 kilómetros ida y vuelta desde la Pradera de Ordesa por el Circo de Soaso hasta una cascada de unos 70 metros de salto, sin paso técnico y con la cara sur del macizo de Monte Perdido como telón constante. Es la ruta que justifica el bus lanzadera obligatorio en temporada alta y la que mejor compensa el madrugón de salida. Su versión circular es la Senda de los Cazadores y Faja de Pelay, 18,5 kilómetros oficiales con 770 metros de desnivel que suben por una rampa del 35 % hasta el mirador de Calcilarruego y recorren siete kilómetros de cornisa a 1.900 metros antes de bajar por el fondo del valle; el parque la cataloga con un MIDE 3-2-3-4. Quien dispone de menos tiempo tiene el circo de Cotatuero, 5,6 kilómetros oficiales ida y vuelta hasta la pasarela bajo una cascada de 200 metros, la ruta corta del valle (las clavijas de Cotatuero, más arriba, son terreno de montañeros equipados). Fuera del valle de Ordesa, el cañón de Añisclo hasta La Ripareta recorre el fondo del cañón más profundo del macizo desde los puentes de San Úrbez, sin lanzadera ni aforo. Y en la categoría de alta montaña, el Monte Perdido desde el refugio de Góriz, el techo del parque por el ibón Helado y la canal de la Escupidera, con MIDE oficial 4-3-4-3 y piolet y crampones obligatorios mientras hay nieve; y la etapa del GR 11 de Góriz a Pineta por el collado de Añisclo. El Aneto queda fuera del perímetro estricto del parque, pero su ficha explica el contexto pirenaico que enmarca toda la geografía de Ordesa.