Foto: Johnny.m76 · CC BY-SA 3.0
Comparativa 29 de 36 · Equipo

Mejores crampones y microcrampones para senderismo 2026.

Cinco soluciones de tracción sobre nieve y hielo por peso y uso: Nortec Alp 2.0 y Snowline Chainsen Pro como microcrampones ligeros para el fondo de la mochila, Petzl Leopard FL como crampón ultraligero sin reborde, Simond Makalu de Decathlon como entrada económica con correas, y Grivel G12 New-Matic Evo como el más robusto para hielo real.

Si lo que necesitas es algo ligero para llevar siempre en el fondo de la mochila por si el sendero se hiela sin avisar, el Nortec Alp 2.0 o el Snowline Chainsen Pro resuelven la mayoría de los tramos helados de una ruta de sierra media: se ponen en segundos sobre la bota de trekking habitual y no exigen ningún reborde especial. Si el plan es una ascensión invernal de verdad -el Mulhacén, el Veleta o el Peñalara con nieve dura tras una helada nocturna-, hace falta un crampón con puntas frontales. Entre los tres de esta comparativa, el Petzl Leopard FL es el más ligero y se adapta a botas de trekking reforzadas sin reborde; el Simond Makalu de Decathlon es la entrada más económica, con correas que valen para casi cualquier bota semirrígida; y el Grivel G12 New-Matic Evo es el más robusto y pesado, pensado para quien además pisa hielo de verdad, por ejemplo en la vía normal del Aneto.

La diferencia entre estos dos grupos no es solo de precio. Como explica la ficha de crampones del glosario, un crampón técnico lleva puntas frontales orientadas hacia delante que permiten clavar la puntera de la bota en una pendiente empinada y progresar en rampa; un microcrampón, en cambio, reparte puntas cortas por toda la suela sobre una malla de cadenas y sirve para plantar el pie plano sobre un tramo helado, no para trepar una rampa dura. Confundir uno por otro es el error más caro de esta compra: llevar solo microcrampones a una cima con nieve dura deja sin margen justo en el tramo final, y cargar con un crampón técnico de casi un kilo para un paseo de fin de semana por una pista helada es peso de mochila que sobra.

Puntas, peso y qué número necesitas

El número de puntas y su longitud dicen mucho de para qué está pensado cada modelo. Los dos microcrampones de la comparativa llevan puntas cortas: el Nortec Alp 2.0 monta trece, de dos longitudes -7 y 17 mm-, mientras que el Snowline Chainsen Pro lleva once de acero inoxidable templado de 13,4 mm. Ninguna de las dos está orientada hacia delante: todas apuntan hacia abajo, repartidas por la cadena que envuelve la suela, y su función es morder la superficie helada bajo el pie plano, no clavarse en una rampa.

Los tres crampones técnicos suben a diez o doce puntas y añaden puntas frontales. El Petzl Leopard FL tiene diez, el mínimo del grupo, coherente con su peso de 360 g el par y su uso pensado para aproximación y nieve dura sin buscar hielo vertical. El Simond Makalu y el Grivel G12 llevan doce cada uno, con reparto distinto: el Simond distingue dos delanteras, siete laterales y tres de retención, mientras que el Grivel divide sus doce puntas en ocho delanteras y cuatro traseras, una proporción más orientada a terreno técnico. El peso acompaña a esa vocación: 985 g el par en el Simond con su sistema antinieve incluido, y cerca de 896 g en el Grivel, frente a los 360 g del Petzl, casi un tercio.

Fijación: correas, semiautomático y elástico de cadena

El sistema de fijación es, más que el precio, lo que decide con qué bota funciona cada modelo. Los microcrampones se sujetan con un elastómero de silicona que ambos fabricantes -Nortec y Snowline- dan por probado hasta -60 °C: basta con estirarlo sobre la suela y no exige ningún reborde ni ninguna forma concreta de bota, lo que explica que funcionen igual sobre una zapatilla de trail que sobre una bota de invierno gruesa.

Entre los crampones técnicos, el Simond Makalu usa correas delante y detrás, un sistema que Decathlon declara compatible con botas con o sin reborde: es el más versátil en cuanto a calzado, aunque también el que más tiempo lleva ajustar bien la primera vez. El Petzl Leopard FL monta su sistema FlexLock, pensado específicamente para botas de marcha y aproximación sin reborde delantero ni trasero -el propio fabricante recomienda probar el conjunto antes de dar la compra por cerrada-. El Grivel G12 New-Matic Evo es el más exigente con la bota: su talonera trasera necesita un reborde en el talón para enganchar con firmeza, aunque la parte delantera, con su enganche en forma de Y, sí se adapta sin reborde. Montar un crampón semiautomático en una bota que no tiene el reborde que ese sistema necesita es, según recoge también el glosario, la forma más habitual de que el crampón se suelte en el peor momento posible.

Cuándo bastan las cadenas y cuándo hacen falta crampones de verdad

La pregunta que más se repite antes de esta compra es si un microcrampón basta o si conviene ir directamente a un crampón técnico, y la respuesta depende del terreno concreto del día, no solo de la altitud de la ruta. Un microcrampón resuelve bien un sendero con hielo superficial, una pista forestal escarchada o un tramo de nieve pisada y endurecida por otros senderistas: situaciones donde el pie va prácticamente plano. En cuanto el terreno se empina y aparece nieve dura de verdad -la típica costra que deja una helada nocturna sobre la nieve del día anterior-, las puntas cortas y la fijación elástica de un microcrampón dejan de ser suficientes, porque no hay puntas frontales que muerdan la pendiente.

Conviene no confundir tampoco esta elección con la de las raquetas de nieve, que resuelven un problema distinto: hundirse en nieve blanda y profunda, no resbalar sobre nieve dura o hielo. Crampones y raquetas no compiten entre sí -de hecho, es habitual llevar ambos en la misma travesía invernal larga y alternarlos según la hora del día y la orientación de la ladera-, así que la pregunta correcta no es cuál de los dos comprar primero, sino si la ruta concreta va a tener tramos de nieve dura, de nieve blanda profunda, o ambos.

En esos tramos empinados con nieve dura es donde entran los tres crampones técnicos de esta comparativa. No hace falta que sea una pared de hielo: basta con un tramo de veinte o treinta metros de pendiente sostenida y superficie helada, algo habitual en la aproximación a muchas cumbres invernales españolas, para que la diferencia entre llevar y no llevar puntas frontales sea la diferencia entre progresar con seguridad y tener que dar media vuelta. Por eso muchos itinerarios de sierra recomiendan llevar el crampón técnico en la mochila incluso si la previsión apunta a que probablemente no hará falta: pesa menos que la alternativa de quedarse parado a mitad de pendiente sin poder subir ni bajar con garantías.

Dónde se nota en España

En Sierra Nevada, la guía de seguridad invernal de la sierra describe un patrón que se repite en la subida al Veleta y al Mulhacén: se sale de madrugada con la nieve todavía dura por la helada nocturna, y hacia media mañana el sol ya ha ablandado la superficie lo suficiente para que un microcrampón vuelva a ser suficiente en la bajada. Esa ventana horaria es exactamente la razón por la que muchos alpinistas de la zona cargan con los dos tipos de tracción en la misma salida: crampón técnico para la subida en frío, microcrampón de repuesto o ninguno para la vuelta.

En Madrid y el sistema Central, el Peñalara tiene episodios de hielo mucho más cortos e impredecibles que Sierra Nevada -de enero a marzo, y no todos los años-, lo que hace que un microcrampón ligero como el Nortec Alp 2.0 o el Snowline Chainsen Pro sea, para la mayoría de las salidas, la opción que más se va a usar realmente: guardarlo en la mochila todo el invierno pesa poco y evita quedarse sin nada el día que la Cuerda Larga amanece helada.

En el Pirineo, la guía de seguridad del Aneto y la Maladeta deja claro que la vía normal, incluso fuera de pleno invierno, atraviesa tramos de nevero donde un crampón técnico como el Grivel G12 o el Simond Makalu no es opcional, y donde el nevero puede mantenerse duro buena parte del verano en las umbrías más altas. En Canarias, la guía de seguridad del Teide recoge el caso contrario: la nieve aparece de forma esporádica y sin previsibilidad, así que llevar un microcrampón ligero de reserva, sin necesidad de cargar con un crampón técnico completo, suele ser la decisión más razonable salvo que la previsión anuncie una nevada consolidada.

29.0 — Si vas con prisa

Los dos extremos de la tabla.

Un resumen para quien ya sabe lo que busca. El análisis completo, con el porqué de cada nota, está más abajo.

Mejor nota editorial

Chainsen Pro

Snowline · €58-65 · 4,5/5

La puntuación más alta de esta comparativa: 4,5 sobre 5.

Microcrampón con talonera estable, cinco tallas

Entrada más asequible

Alp 2.0

Nortec · €37-50 · 4,0/5

El precio de partida más bajo de los 5 modelos analizados.

Microcrampón ligero para pista y sendero helado

29.A — Tabla comparativa

5 modelos, métricas reales.

Datos de fabricante. Los precios son la horquilla que hemos encontrado en tiendas españolas —de la oferta más baja al precio recomendado—, revisada por última vez en julio de 2026; el importe de hoy, con su descuento si lo hay, está a un clic en cada ficha. Puntuación editorial sobre 5 ponderando precio, durabilidad, prestaciones reales y disponibilidad en España.

Modelo Marca Peso Precio Uso Editorial Precio hoy
Alp 2.0 Nortec 480-560 g/par según talla €37-50 Microcrampón ligero para pista y sendero helado 4,0/5 Ver precio
Chainsen Pro Snowline 270-430 g/par según talla €58-65 Microcrampón con talonera estable, cinco tallas 4,5/5 Ver precio
Leopard FL Petzl 360 g/par €122-153 Crampón ultraligero sin reborde, aproximación y nieve dura 4,5/5 Ver precio
G12 New-Matic Evo Grivel 950 g/par según el fabricante (los distribuidores citan de 896 a 1.006 g) €144-191 Crampón semiautomático para hielo y alta montaña técnica 4,0/5 Ver precio
Makalu Correas Simond / Decathlon 985 g/par con sistema antinieve €119,99 Crampón de entrada, correas para casi cualquier bota 4,0/5 Ver precio
29.B — Análisis modelo por modelo

Cinco fichas, cinco perfiles.

01

Alp 2.0

Nortec · €37-50 · 480-560 g/par según talla

4,0/5

Trece puntas de acero de dos longitudes -7 y 17 mm- montadas sobre una cadena de eslabones cortos y sujetas al calzado con un elastómero de silicona que el fabricante da por probado hasta -60 °C. Es una marca italiana especializada solo en este tipo de producto, con cuatro tallas (M a XXL) y un peso que sube de 480 a 560 g por par según la horquilla de pie. Incluye funda de nailon con cremallera y panel perforado para que la humedad no se quede atrapada dentro de la mochila. Puntos fuertes: precio de entrada más bajo del grupo y puntas más largas que las del Snowline, lo que ayuda algo más en nieve compactada por pisadas previas. Puntos débiles: la ficha no publica certificación CE ni UIAA, algo habitual en este tipo de producto pero que conviene saber antes de llevarlo a terreno técnico; el peso por talla varía según la fuente consultada, así que conviene comprobar la ficha exacta antes de comprar.

Construcción: 13 puntas de acero (7 y 17 mm), cadena de eslabones cortos en acero, elastómero de silicona probado hasta -60 °C

Disponibilidad: Deportes Koala, Amazon ES, Aventura Gimenez

02

Chainsen Pro

Snowline · €58-65 · 270-430 g/par según talla

4,5/5

Once puntas de acero inoxidable templado de 13,4 mm de largo, un poco más cortas que las del Nortec pero repartidas sobre una talonera estable pensada para no bascular en terreno irregular. El elastómero, de la misma familia de -60 °C que el resto de microcrampones de la comparativa, se ajusta desde una zapatilla de trail hasta una bota de invierno gruesa gracias a sus cinco tallas, de la S a la XXL, con pesos de 270 a 430 g por par. Los ojales están reforzados para resistir el desgarro del uso repetido. Puntos fuertes: la gama de tallas más amplia del grupo y una talonera que aporta más estabilidad que una cadena simple en bajadas con piedra suelta bajo la nieve. Puntos débiles: precio de entrada algo más alto que el Nortec; la ficha tampoco declara certificación CE ni UIAA, coherente con que no es un crampón técnico sino un microcrampón de cadena.

Construcción: 11 puntas de acero inoxidable templado de 13,4 mm, cadena en el mismo acero, elastómero de alta tecnología probado hasta -60 °C

Disponibilidad: Bergfreunde, Amazon ES

03

Leopard FL

Petzl · €122-153 · 360 g/par

4,5/5

Diez puntas sobre una estructura íntegramente de aluminio -con refuerzos de acero inoxidable, poliamida y Dyneema®- que el fabricante certifica bajo la norma CE EN 893 y UIAA. Pesa 360 g el par, el más ligero de los tres crampones de puntas frontales de esta comparativa, y usa el sistema FlexLock: una fijación pensada para botas de marcha y aproximación sin reborde delantero ni trasero, con un sistema de unión flexible Cord-Tec que reduce el volumen al plegarlo. Petzl advierte en su propia ficha que conviene probar los crampones con la bota exacta con la que se van a usar antes de dar la compra por buena. Puntos fuertes: el más ligero de los crampones técnicos del grupo, con margen para llevarlo puesto varias horas sin que pese en la zancada; certificación declarada de forma explícita. Puntos débiles: el precio de referencia es el más alto por debajo del Grivel; al no llevar puntas frontales muy pronunciadas, no es la opción para hielo vertical o pasos muy técnicos.

Construcción: Aluminio, acero inoxidable, poliamida y Dyneema®

Disponibilidad: Guara-Mascún, Amazon ES, Barrabes

04

G12 New-Matic Evo

Grivel · €144-191 · 950 g/par según el fabricante (los distribuidores citan de 896 a 1.006 g)

4,0/5

Doce puntas -ocho delanteras y cuatro traseras- fabricadas en acero Cromoly con la tecnología 3DRS propia de Grivel, que según la marca aumenta la rigidez de la estructura y de cada punta individual. Es el más pesado de la comparativa, cerca de 900 g el par, y monta el sistema semiautomático NEW MATIC: un enganche frontal en forma de Y que se adapta a la puntera sin necesidad de reborde delantero, más una talonera trasera que sí exige un reborde en el talón de la bota. Incluye el antibott Proactive de Grivel delante y detrás para limitar la nieve apelmazada bajo la placa. Puntos fuertes: la construcción más robusta del grupo, pensada para aguantar hielo real y no solo nieve endurecida, con la reputación de una marca italiana centrada solo en crampones desde hace décadas. Puntos débiles: precio y peso más altos de la comparativa; la ficha de la tienda española consultada no declara de forma explícita la certificación CE ni UIAA, así que quien la necesite por escrito debe pedirla directamente al distribuidor.

Construcción: Acero Cromoly con tecnología Grivel 3DRS (3 Dimensional Relief Stamping)

Disponibilidad: Barrabés, Forum Sport, El Refugio Deportes, Amazon ES

05

Makalu Correas

Simond / Decathlon · €119,99 · 985 g/par con sistema antinieve

4,0/5

Doce puntas -dos delanteras, siete laterales y tres de retención- sobre una estructura de acero al 95 % con hebillas de poliuretano y cincha de poliéster, sujeta a la bota con un sistema de correas delante y detrás que Decathlon declara compatible con botas con o sin reborde. Pesa 985 g el par con el sistema antinieve incluido, la referencia certificada según CE EN 893:2019 y UIAA 153:2018 -esta última con la salvedad expresa del apartado 2.2 de la norma, tal y como figura en la ficha del fabricante-. El ajuste de tallas va de la 35 a la 48, el rango más amplio de la comparativa. Puntos fuertes: precio de entrada más bajo entre los tres crampones de puntas frontales, con la ventaja de las correas de que valen para casi cualquier bota semirrígida, tenga o no reborde. Puntos débiles: el más pesado de los tres crampones técnicos junto al Grivel; la ficha no detalla la aleación exacta del acero, solo el porcentaje.

Construcción: Estructura metálica 95 % acero y 5 % poliuretano; hebillas de poliuretano; cincha de poliéster

Disponibilidad: Decathlon online y tienda física

Las fotos individuales por modelo se incorporan progresivamente con fuentes editoriales legítimas: Wikimedia Commons (cuando existe), kits de prensa de fabricante (Salomon, MSR, Petzl, etc.) y fotografía propia. No se utilizan imágenes obtenidas por scraping de Amazon u otros marketplaces, decisión consciente para mantener limpio el frente legal. Pulsa Ver en Amazon para acceder a la ficha oficial con galería completa del producto.

Cómo elegir según la salida

Sendero de sierra media con tramos de hielo puntuales tras una helada nocturna: el Nortec Alp 2.0 cubre de sobra la necesidad a un precio de entrada bajo, y su funda con panel perforado permite guardarlo húmedo sin que huela mal en la mochila.

Uso más frecuente a lo largo de todo el invierno, con salidas que van desde el sendero llano hasta la pista forestal escarchada: el Snowline Chainsen Pro, con su gama de cinco tallas y su talonera más estable, aguanta mejor el uso repetido que un microcrampón más básico.

Ascensión invernal con tramos de nieve dura pero sin buscar hielo técnico, y prioridad en llevar el mínimo peso posible en los pies: el Petzl Leopard FL es la opción más ligera de los tres crampones de puntas frontales, siempre que la bota no lleve reborde y admita el sistema FlexLock.

Primera compra de un crampón técnico, con la incertidumbre de si la bota actual tiene o no el reborde adecuado: el Simond Makalu, con sus correas ajustables a casi cualquier calzado semirrígido, es la opción que menos dependen del modelo exacto de bota, además de la más económica del grupo.

Alta montaña técnica, glaciar o hielo real, como la vía normal del Aneto en condiciones invernales: el Grivel G12 New-Matic Evo es el más robusto de la comparativa, aunque exige comprobar antes que la bota tiene el reborde trasero que su talonera necesita para enganchar con firmeza.

Compatibilidad de bota: reborde, welt y qué bota admite cada sistema

El término técnico para la pestaña rígida que algunas botas de montaña llevan en la puntera o en el talón es «welt» o reborde, y es lo que determina qué sistema de fijación admite cada bota. Una bota de trekking flexible, sin reborde, como las que analizamos en la comparativa de botas de trekking de media caña, solo admite crampones de correas como el Simond Makalu o sistemas específicamente pensados para calzado sin reborde, como el FlexLock del Petzl Leopard FL. Una bota de montaña más rígida, con reborde solo en el talón, ya admite el sistema semiautomático del Grivel G12, cuya talonera trasera necesita ese reborde para no soltarse. Ninguno de los tres crampones técnicos de esta comparativa exige reborde delantero y trasero a la vez, el nivel de rigidez que sí reclaman los crampones totalmente automáticos pensados para alpinismo técnico puro, fuera del uso que cubre esta comparativa.

Antes de comprar cualquiera de los tres crampones técnicos, la comprobación más útil es la más simple: calzarse la bota que se va a usar y probar a montar el crampón en una tienda física, o revisar con calma las fotos de la puntera y el talón de la bota comparándolas con las indicaciones de compatibilidad de la ficha. Un crampón que encaja mal se suelta en el peor momento, y ese riesgo no depende de la marca sino de haber emparejado mal bota y sistema de fijación.

Quien busque directamente una bota pensada para llevar el Grivel G12 con garantías, con el reborde trasero y la rigidez B2 o B3 que ese sistema necesita, encuentra los modelos concretos en la comparativa de botas de alta montaña de invierno.

Piolet y crampones: la pareja que no se separa en pendiente

Ningún crampón de esta comparativa sustituye al piolet en pendiente moderada o fuerte. El crampón resuelve el agarre de la pisada: evita que el pie resbale sobre la superficie helada. El piolet resuelve lo que pasa si, a pesar del crampón, se produce una caída: clavado a tiempo, permite frenar un deslizamiento antes de que gane velocidad sobre la pendiente. La regla que se repite en alta montaña invernal española es sencilla y no admite término medio: ambos o ninguno. Llevar crampones sin piolet en una rampa dura deja sin recurso si algo falla; llevar piolet sin crampones deja sin el agarre necesario para dar el primer paso con seguridad.

La elección del piolet en sí -de qué forma, de qué longitud, con qué mango- es otra decisión técnica que conviene tomar aparte, y que la ficha de piolet de tracción frente a piolet canadiense desarrolla con el detalle que no cabe aquí: en resumen, el piolet canadiense, más largo y recto, es el que acompaña a los tres crampones de esta comparativa en itinerarios de senderismo invernal y alta montaña no técnica, mientras que el de tracción, más corto y curvado, está pensado para terreno bastante más vertical del que cubre ninguno de estos cinco productos.

Mantenimiento, antibott y guardado

El «antibott» -o sistema antinieve- es la pieza de plástico que evita que la nieve mojada se compacte bajo la placa del crampón hasta formar una bola que anula el agarre de las puntas. El Grivel G12 lo lleva integrado delante y detrás, con su sistema Proactive; el Simond Makalu lo incluye en el peso declarado de 985 g el par; y conviene comprobar antes de salir que sigue bien encajado, porque es la pieza que más se pierde o se rompe con el uso.

Fuera de eso, el mantenimiento de un crampón técnico de acero -Grivel o Simond- se reduce a secarlo bien después de cada uso para que no oxide, revisar el filo de las puntas al empezar cada temporada y comprobar que las correas o el sistema semiautomático no tienen ningún punto de desgaste. El aluminio del Petzl Leopard FL es más ligero pero también se desgasta antes si se camina con él sobre roca seca, así que conviene quitárselo en los tramos sin nieve. Los microcrampones de cadena, Nortec y Snowline, apenas necesitan más cuidado que revisar cada temporada que ningún eslabón se ha abierto y que el elastómero no se ha agrietado por el frío o por guardarlo húmedo.

Glosario rápido

  • Microcrampón · malla de puntas cortas sobre cadenas, sujeta con un elastómero, pensada para nieve compacta y hielo superficial en terreno prácticamente plano.
  • Puntas frontales · puntas orientadas hacia delante, presentes en los crampones técnicos, que permiten clavar la puntera de la bota en pendiente empinada.
  • Reborde o welt · pestaña rígida en la puntera o el talón de una bota de montaña que algunos sistemas de fijación semiautomáticos necesitan para enganchar.
  • Antibott · pieza de plástico bajo la placa del crampón que evita que la nieve mojada se compacte y anule el agarre.
  • Fijación semiautomática · sistema que combina una parte delantera flexible con una talonera trasera que exige reborde en el talón de la bota.
  • Nevero · acumulación de nieve que persiste más allá de la temporada de nieves, habitual en umbrías de alta montaña incluso en verano.
29.D — Preguntas frecuentes

Antes de comprar.

¿Necesito crampones técnicos o me bastan microcrampones para el Mulhacén o el Veleta en invierno?

Depende de la dureza de la nieve el día concreto de la subida, no de la altitud por sí sola. Si la nieve está compactada por pisadas de otros senderistas y la pendiente es suave, un microcrampón como el Nortec Alp 2.0 o el Snowline Chainsen Pro suele bastar. Si ha helado durante la noche y la capa superficial está dura y vidriosa, sobre todo en los últimos metros antes de la cumbre, hace falta un crampón con puntas frontales como el Petzl Leopard FL o el Simond Makalu: la nieve dura de madrugada en Sierra Nevada es precisamente el escenario que describe la guía de seguridad invernal de la sierra.

¿Puedo usar un crampón semiautomático en botas de trekking normales sin reborde?

No siempre, y ahí está el matiz más importante de esta compra. El sistema NEW MATIC del Grivel G12 exige que la bota tenga al menos un reborde trasero para que la talonera se enganche con firmeza; sin él, el crampón puede soltarse en plena pendiente. El FlexLock del Petzl Leopard FL y las correas del Simond Makalu, en cambio, están pensados para adaptarse a botas sin reborde delantero ni trasero, aunque el propio fabricante de Petzl recomienda probar el conjunto bota-crampón antes de dar la compra por definitiva.

¿Qué diferencia hay entre un microcrampón y un crampón de puntas frontales?

El microcrampón, como el Nortec o el Snowline, reparte puntas cortas -de 7 a 17 mm- por toda la suela mediante una malla de cadenas, y sirve para plantar el pie plano sobre un tramo helado sin resbalar. El crampón técnico, como el Petzl, el Grivel o el Simond, añade puntas orientadas hacia delante que permiten clavar la puntera de la bota en una pendiente empinada y progresar en rampa, no solo caminar plano. Confundir uno por otro es el error más caro: un microcrampón en una rampa dura no sujeta, y un crampón técnico para un paseo por pista helada añade peso y coste innecesarios.

¿Los microcrampones sirven para hielo o solo para nieve compacta?

Sirven bien para nieve endurecida, hielo de superficie fina sobre un sendero o una pista forestal helada por la escarcha. No están pensados para hielo grueso ni para pendientes pronunciadas: sus puntas son cortas y la fijación elástica no ofrece la rigidez de un crampón técnico. En rutas como la subida al Veleta o al Peñalara en condiciones invernales duras, conviene llevar también un crampón de puntas frontales si existe la posibilidad de encontrar tramos de hielo real, no solo nieve pisada.

¿Hace falta piolet si ya llevo crampones?

En pendiente moderada o fuerte, sí: la regla habitual en alta montaña invernal es llevar ambos o ninguno, tal y como recoge la ficha de crampones del glosario. El crampón da el agarre en la pisada, pero el piolet es lo que permite frenar una caída antes de que se convierta en un deslizamiento incontrolado por la pendiente, algo que ningún crampón resuelve por sí solo.

¿Cuánto duran los crampones y cómo se guardan entre temporadas?

Con un uso normal de fin de semana en invierno, un crampón técnico de acero como el Grivel o el Simond aguanta varias temporadas antes de que las puntas pierdan filo de forma notable; el aluminio del Petzl Leopard FL es más ligero pero se desgasta algo antes si se camina con él sobre roca seca. Los microcrampones de cadena conviene revisarlos cada temporada por si algún eslabón se ha abierto. En todos los casos, secarlos bien antes de guardarlos evita que el acero se oxide y que el elastómero se agriete por humedad atrapada.

Resto del equipo.

Otras 35 comparativas de material analizadas con el mismo detalle: pesos reales, precios del mercado español y el modelo que nos llevaríamos en cada caso.

Volver al hub Equipo