Los Barruecos es uno de los paisajes graníticos más singulares de Extremadura: un berrocal de enormes bolos redondeados, charcas históricas y una de las mayores colonias de cigüeña blanca de Europa, que anida sobre las propias rocas. Esta ruta circular de unos 5,5 kilómetros, prácticamente llana, recorre el Monumento Natural —a cinco kilómetros de Malpartida de Cáceres— enlazando la Charca del Barrueco de Abajo (junto al antiguo lavadero de lanas, hoy Museo Vostell) con la Charca del Barrueco de Arriba, donde se rodó una de las grandes batallas de Juego de Tronos. Es un paseo fácil, ideal en familia y para fotografía, que combina geología, arte contemporáneo, naturaleza y cine en muy pocos kilómetros.
La geología es la protagonista. Los bolos de Los Barruecos son parte del batolito de Cabeza de Araya, un macizo de granito que afloró hace cientos de millones de años y que la meteorización ha esculpido en formas imposibles: bolos apilados, piedras caballeras, rocas en forma de seta y tafoni —esos huecos alveolares tan característicos—. El paisaje se completó con la mano del hombre: cuatro charcas construidas entre los siglos XVI y XIX, la del Barrueco de Abajo para alimentar el lavadero de lanas, que dieron al lugar su estampa de roca y agua. Está protegido como Monumento Natural desde 1996 e integrado en la Red Natura 2000.
La fauna estrella es la cigüeña blanca. Los Barruecos alberga una de las mayores colonias de Europa que anida sobre las rocas en estado natural: del medio centenar de parejas de los años ochenta se pasó a más de un centenar en los censos de los 2000, y Malpartida de Cáceres fue distinguida en 1997 como «Pueblo Europeo de la Cigüeña», único municipio español con ese título. Verlas planear sobre el berrocal y posarse en lo alto de los bolos es el gran espectáculo del lugar, especialmente en primavera, cuando además las charcas van llenas y el llano reverdece.
El componente cultural lo aportan dos hitos. El Museo Vostell Malpartida, fundado en 1976 por el artista Wolf Vostell —cofundador del movimiento Fluxus y pionero del videoarte— en el antiguo lavadero de lanas del siglo XVIII (declarado Bien de Interés Cultural), alberga una de las colecciones Fluxus más completas de Europa. Y el cine: la Charca del Barrueco de Arriba fue, en 2016, escenario de la espectacular «Batalla del Dragón» de la séptima temporada de Juego de Tronos, con la Peña del Miradero al fondo. Naturaleza, arte y ficción en el mismo berrocal.