El Cañón de los Almadenes es uno de los rincones más sorprendentes y menos conocidos de la Región de Murcia: un desfiladero que el río Segura ha ido excavando durante millones de años en las calizas y dolomías del Cretácico, dejando paredes verticales que en algún tramo alcanzan los 150 metros de altura. Es, además, el primer cañón fluvial de nuestro catálogo murciano, hasta ahora poblado solo de cumbres y costa. El bucle del PR-MU 25 «Almadenes-Almorchón», homologado por la Federación de Montañismo Región de Murcia, recorre el entorno del cañón cerca de Cieza: campos de cultivo, pinar mediterráneo, el extraordinario lapiaz de Los Losares y los primeros asomos al desfiladero del Segura. Por si fuera poco, en las cuevas que perforan estas paredes —la Cueva-Sima de la Serreta entre ellas— hay pinturas rupestres declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Geología, agua, fauna y arte de hace milenios reunidos en pocos kilómetros. Una aclaración sobre las cifras: el PR-MU 25 oficial mide 13,3 km (+297 m, 3 h 30 min, dificultad Moderada, según el folleto de la Oficina de Turismo de Cieza); la traza descargable mide 17,9 km porque combina un bucle corto de unos 6 km con una ida y vuelta de unos 5,8 km por sentido hacia la base norte del Almorchón, y la distancia, el desnivel y el tiempo de esta ficha siguen esa traza, no el PR homologado.
El cañón es obra paciente del río Segura, que ha encajado su cauce hasta unos 150 metros de profundidad en algunos puntos, abriéndose paso entre calizas y dolomías del Cretácico Superior (Turoniense-Coniaciense, depositadas hace alrededor de noventa millones de años) del Prebético externo. Es un paisaje kárstico de manual: la roca está perforada por cuevas y simas —como la Cueva del Arco o la Cueva-Sima de la Serreta— y esculpida en superficie por el espectacular lapiaz de Los Losares, un campo de roca acanalada por la disolución del agua. Por debajo de todo brota el manantial del Gorgotón, la descarga natural del acuífero del Sinclinal de Calasparra, con un caudal medio natural estimado en unos 764 litros por segundo según el Instituto Geológico y Minero, que las extracciones de los últimos años han alterado. El propio topónimo «Almadenes» —del árabe al-ma'din, «la mina»— recuerda una explotación minera antigua en este laberinto de piedra.
El gran tesoro escondido está en las paredes. En la Cueva-Sima de la Serreta, asomada al desfiladero, se conserva un santuario de arte rupestre esquemático (unas cuarenta y cinco figuras de estilo esquemático y una gran figura de tipo phi, según el Ministerio de Cultura) incluido en el Arte Rupestre del Arco Mediterráneo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1998. Otros estilos están en otros lugares del conjunto de Cieza: el arte paleolítico se conserva en la Cueva del Arco y el estilo levantino, con cincuenta y siete figuras que se interpretan como una danza, en los Abrigos del Barranco de los Grajos. Turismo Región de Murcia cita además la Cueva de los Monigotes (o Abrigo del Pozo) entre los yacimientos del cañón. Según la ruta guiada oficial, la Serreta conserva los restos del único hábitat romano documentado dentro de una cueva de la Península. Conviene tener claro un matiz: estas cuevas son Bien de Interés Cultural; la Serreta se visita en ruta guiada que se pide en la Oficina de Turismo de Cieza, y el sendero del PR-MU 25 pasa por el entorno del cañón, no entra en ellas.
El cañón es espacio protegido desde la Ley 4/1992 de Ordenación y Protección del Territorio de la Región de Murcia (116 hectáreas) y forma parte de la Red Natura 2000, dentro del Plan de Gestión Integral aprobado por el Decreto 55/2015: la ZEC «Sierras y Vega Alta del Segura y ríos Alhárabe y Moratalla» y la ZEPA «Sierra del Molino, Embalse del Quipar y Llanos del Cagitán». No es para menos: según Turismo Región de Murcia, el cañón alberga la mayor población de nutria de la Región, y en sus cortados crían el búho real, el águila culebrera y el águila perdicera; la perdicera y la nutria figuran como «en peligro de extinción» en la ley regional de fauna, y por ellas se cierra cada año una parte del cañón (del 1 de diciembre al 15 de julio, ver «Normativa»). A esa riqueza natural se suma una oferta de aventura poco habitual: se puede practicar rafting o kayak con las empresas de turismo activo que cita Turismo Región de Murcia, además de vía ferrata. Pero todo eso son actividades guiadas aparte. Lo que aquí describimos es la ruta a pie: un bucle largo, expuesto al sol del sureste, que combina el agro de la huerta ciezana, el pinar y la pura geología del borde del desfiladero.