La montaña más alta que se puede pisar en Sierra Espuña. El techo real del parque, el Morrón de Espuña (1.583 m), lleva décadas ocupado por el radar del Escuadrón de Vigilancia Aérea n.º 13 del Ejército del Aire y su recinto es infranqueable, así que la cumbre senderista del macizo es el Pedro López (1.568 m), quince metros más abajo y a un mundo de distancia en libertad. El PR-MU 63 lo rodea en una circular de 13,5 km desde el Collado Mangueta que condensa lo mejor del parque: los pozos de la nieve de los siglos XVI-XVIII, la umbría de pino carrasco repoblada hace más de un siglo y los collados con vistas a Totana y al Mediterráneo.
Sierra Espuña es, antes que nada, una historia de restauración: hacia 1889 el ingeniero de montes Ricardo Codorníu emprendió la repoblación de un macizo esquilmado y desertificado, y en unos veinticinco años se plantaron más de 5.000 hectáreas de pinar que hoy forman uno de los bosques más extensos del sureste peninsular. El Centro de Visitantes del parque lleva su nombre. El espacio fue de los primeros protegidos de España (Sitio Natural de Interés Nacional en 1931), se reclasificó como Parque Regional en 1992 y estrenó plan rector en 2026 (Decreto 6/2026, que además lo declara Zona Especial de Conservación).
Los pozos de la nieve son la otra seña de identidad de esta ruta. Desde finales del siglo XVI y hasta 1926 —cuando abrió la fábrica de hielo de Totana—, decenas de pozos de piedra almacenaban la nieve compactada del invierno para vender hielo en verano a Murcia, Cartagena, Lorca o incluso Orihuela. En la zona alta del parque se conservan más de 25, agrupados en dos núcleos a unos 1.400 m que el PR-MU 63 atraviesa nada más salir del Collado Mangueta; dos de ellos, en término de Totana, fueron restaurados con sus cúpulas en 2022 y se visitan también con rutas guiadas municipales.
El itinerario tiene una restricción estacional que conviene conocer: la solana de Pedro López es zona de cría de rapaces y la Federación de Montañismo de la Región de Murcia publica cada año una limitación de paso fuera de sendas entre enero y junio. El propio PR-MU 63 y las pistas forestales quedan transitables, pero está prohibido el campo a través; en cualquier caso, conviene consultar los avisos vigentes en murcianatural.carm.es antes de ir. En verano el riesgo cambia de signo: con episodios de calor extremo la Comunidad llega a cerrar los accesos al parque, como ya ocurrió en julio de 2022 y 2023.