El Yelmo es uno de los riscos más conocidos de La Pedriza, un gran berrocal de granito, encajado en el municipio de Manzanares el Real (Madrid) dentro del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. Esta circular de unos 10 km y 690 m de desnivel arranca en el aparcamiento de Canto Cochino (unos 1.055 m) y sube por el laberinto granítico hasta el Collado de la Dehesilla (1.454 m) y la Pradera del Yelmo (≈1.557 m), una campa amplia a los pies del domo que constituye la meta senderista recomendada. La cima verdadera, a 1.717 m (vértice geodésico del IGN), solo se alcanza por una chimenea de trepada, un paso estrecho: no es senderismo, no hay grado oficial y queda como variante opcional solo para quien tenga experiencia de trepada. La marcha hasta la Pradera no la exige. Por su terreno granítico, su orientación exigente y la mítica vista sobre Madrid, complementa las rutas alpinas de la Cuerda Larga y Peñalara con un clásico de media-alta montaña distinto.
La Pedriza se divide en dos universos: la Pedriza Anterior, de domos redondeados y sendas amables, y la Pedriza Posterior, un caos de agujas, tolmos y callejones de granito rosado donde se alza El Yelmo. La aproximación desde Canto Cochino remonta el valle del río Manzanares y enlaza tramos del sendero del parque con la red regional PR-M (marcas amarillo-blanco), aunque en la zona alta abundan los cruces sin señalizar: llevar mapa o GPS es imprescindible para no salirse de la traza correcta entre el berrocal.
El acceso está regulado: la barrera de La Camorza permite la entrada hasta que se alcanza el cupo máximo de 270 vehículos al día, estacionados simultáneamente, así que conviene llegar pronto, sobre todo en fines de semana y festivos. En verano (1 junio-30 septiembre) la entrada solo está abierta en dos franjas horarias y se prohíbe el estacionamiento nocturno entre las 23:00 y las 7:30. El resto del año, los fines de semana y festivos la entrada queda cerrada de 10:30 a 16:00; entre semana no se aplican restricciones, según la página de regulación de accesos del Parque Nacional. Quien prefiera el transporte público puede tomar el autobús 724 desde Plaza de Castilla a Manzanares el Real (≈60 min) y, en temporada, un servicio lanzadera gratuito hasta Canto Cochino los fines de semana y festivos.
El pueblo del que arranca todo, Manzanares el Real, es además etapa jacobea: por él pasa el Camino de Madrid, y su tercera etapa sale de la localidad bordeando La Pedriza para subir al collado de la Jarosa y terminar en Cercedilla. A la salida, antes incluso de cruzar el río, el Camino pasa junto a las ruinas del castillo viejo, protegido como Bien de Interés Cultural y distinto del célebre castillo de los Mendoza: se alza sobre una elevación que domina a la vez el berrocal, el curso del Manzanares y la Cañada Real Segoviana.
El paso final a la cima merece una advertencia seria. La vía normal sube por la cara norte, por la chimenea de El Yelmo (la «Gran Grieta»), un paso estrecho: la reseña del IGN del vértice geodésico habla de «una garganta angosta de 0,40 m. de anchura». No hay grado oficial; las reseñas de escalada la sitúan en II/II+, es decir, trepada y no senderismo. Quien no tenga experiencia de trepada no debe intentar la cima. Muchas familias y senderistas se quedan en la Pradera del Yelmo, a la que se llega caminando, sin afrontar la trepada, una decisión perfectamente razonable. La ascensión a la cumbre es opcional y bajo responsabilidad propia; nuestra ficha la documenta pero no la considera parte del recorrido senderista, y la traza descargable no llega a ella.