El Hayedo de Tejera Negra es uno de los hayedos más meridionales de la península y, desde 2017, Patrimonio de la Humanidad UNESCO como extensión transfronteriza de los Hayedos Primarios de los Cárpatos. La Senda de Carretas, 6,5 km circulares, recorre el corazón del bosque desde el aparcamiento regulado del parque hasta el río Lillas, atraviesa el hayedo en plenitud (unas 255 ha de hayedo declaradas Patrimonio Mundial) y vuelve por la pradera alta. El aparcamiento exige reserva previa los fines de semana y festivos de octubre y noviembre.
El Hayedo de Tejera Negra tiene 1.641 hectáreas declaradas Parque Natural ya en 1978 (uno de los primeros de Castilla-La Mancha), integradas en el Parque Natural Sierra Norte de Guadalajara desde 2011. El bosque maduro de hayas (Fagus sylvatica) aporta unas 255 hectáreas al bien Patrimonio Mundial «Hayedos de Ayllón», dentro de las 1.641 del antiguo parque natural, y comparte con La Pedrosa (Riaza) la condición de ser uno de los hayedos más meridionales del continente — una rareza biogeográfica: estamos en latitud de Madrid y bajo influencia mediterránea, pero la orientación norte de la ladera y la humedad de las gargantas crean un microclima atlántico que ha permitido la pervivencia del bosque desde la última glaciación.
La Senda de Carretas es la ruta circular oficial del parque. Sale del aparcamiento del Centro de Información (1.400 m, junto a la carretera CM-1101), cruza la pradera Carretas, baja al cauce del río Lillas —donde se encuentran los pasos de madera sobre las pozas— y entra al hayedo propiamente dicho por la cara norte. La densidad arbórea es notable: en otoño (octubre-noviembre) el suelo se cubre del rojo-cobre de la hojarasca y la luz filtrada por las copas crea uno de los espectáculos cromáticos más fotografiados de la Península. La ruta sigue ascendiendo hasta el límite superior del hayedo (≈1.650 m), gira y desciende por la pradera alta de vuelta al aparcamiento.
El detalle práctico clave: la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha considera la reserva del aparcamiento imprescindible «en los periodos de mayor afluencia de visitantes (festivos y fines de semana de octubre y noviembre y Semana Santa)», y es gratuita, en la web de la JCCM. Sin reserva no se puede entrar al parking del Centro de Visitantes en esos días. Hay un detalle que se le escapa a mucha gente: la reserva solo es válida hasta las 13:00 de ese mismo día, así que llegar después de comer con la plaza reservada no garantiza nada. La demanda se concentra en los fines de semana de octubre. Si no consigues plaza puedes acceder a pie desde Cantalojas (7 km extra, ruta más larga pero sin cupo). Esta es la única ruta de la Península donde el acceso está regulado por demanda turística — el parque protege así la integridad del hayedo, que está prácticamente colonizado por hayas centenarias intransitables fuera de senda.