El itinerario autoguiado nº 5 del Parque Nacional de Cabrera, «El Coll Roig: un balcón hacia l'Enciola», sale del puerto de la isla, junto a la oficina de información del parque, y recorre parte del camino que une el muelle con el faro de l'Enciola. Bordea la bahía —cruz de los Sunyer, Cala de les Agulles, capilla de sa Vicaria, el Campamento, sa Platgeta, la factoría de salazones, playa de s'Espalmador— y luego sube por es Canal Llarg hasta el collado que da nombre a la ruta. Desde el mirador final se ven la península y el faro de l'Enciola, torre arlequinada roja y blanca en servicio desde 1870, y la bahía del puerto coronada por el castillo (finales del siglo XIV). El folleto oficial resume el recorrido en «3 km», hora y media y dificultad 2 sobre 4; la línea oficial del SIG del Govern balear mide 3.030 metros del muelle al enlace con el camino del faro, así que esos tres kilómetros son la distancia de un sentido: ida y vuelta, el recorrido ronda los 5,7 kilómetros. A Cabrera solo se llega en barco —golondrinas desde Colònia de Sant Jordi y Porto Petro, o embarcación propia con permiso de navegación—, así que la primera reserva no es la del sendero, libre, sino la de la travesía. Seguir del Coll Roig al faro exige ir acompañado de personal del parque.
El itinerario interpretativo oficial reparte el recorrido en siete paradas. Arranca en el puerto, la zona de más movimiento humano del parque, con oficina de información, enfermería y cantina. Sigue en el Campamento, con sus edificaciones militares: Cabrera es propiedad del Ministerio de Defensa desde su expropiación en 1916, motivada por el avistamiento de un submarino alemán durante la Primera Guerra Mundial. La tercera parada es la factoría de salazones, cubetas excavadas en la roca que funcionaron entre los siglos V y VII para elaborar garum y que los prisioneros napoleónicos del cautiverio de 1809-1814 adaptaron como viviendas. Después viene el camino a s'Espalmador, playa autorizada al baño cuyo nombre recuerda dónde se despalmaban las embarcaciones, y la subida por es Canal Llarg, entre maquia de lentisco, brezo, enebro, estepa negra, olivillo y el endémico aladierno balear (Rhamnus ludovici-salvatoris). La sexta parada son los nummulites, fósiles marinos de unos 50 millones de años en la caliza ocre del collado, de cuando Cabrera estaba bajo el mar; la séptima es el balcón hacia l'Enciola. El folleto cita también el halcón de Eleonor, la lagartija balear (Podarcis lilfordi) y el cormorán moñudo.
A Cabrera solo se llega en barco. El transporte colectivo autorizado sale de Colònia de Sant Jordi, con salidas también desde Porto Petro; quien prefiera su propia embarcación necesita un permiso de navegación gratuito, con vigencia de un año, y solo puede desembarcar en el muelle des Port o en el mollet de Cas Pagès. El sendero en sí, en cambio, es libre: autoguiado y sin cupo, no exige reserva alguna. Lo que sí la exige es continuar más allá del Coll Roig hacia el faro de l'Enciola, un tramo que solo puede recorrerse acompañado por guías del parque, con reserva gratuita en la oficina del puerto. El folleto oficial explica por qué con una frase literal: el tramo «está restringido para poder recuperar la vegetación, degradada a causa del tránsito reiterado por atajos». A esa restricción se suman las normas generales de cualquier parque nacional: no salirse de los caminos señalizados, no molestar a la fauna y no llevarse nada del entorno.
El trazado de esta ficha procede del sistema de información geográfica oficial del Govern balear, a través del servicio de itinerarios de espacios naturales protegidos del IDEIB. La línea oficial completa mide 3.030 metros del muelle al enlace con el camino del faro; publicamos como recorrible el tramo de acceso libre, del puerto al Coll Roig, 2,85 kilómetros por sentido, cortado en la cota máxima del camino. El organismo gestor no publica desnivel ni altitudes para este itinerario, así que las cotas de esta ficha —de 0 a 96 metros, con 107 metros acumulados— proceden del Modelo Digital del Terreno de 5 metros del Instituto Geográfico Nacional, muestreado sobre la propia traza oficial. El mapa del folleto sitúa el collado en la curva de los 100 metros, coherente con esa medición propia. El folleto resume el recorrido como «3 km» con 1,5 horas de duración, y la única lectura compatible con la geometría oficial es que esos tres kilómetros son la distancia de un sentido: ida y vuelta salen unos 5,7 kilómetros. Así lo publicamos, explicándolo, en lugar de elegir una cifra a ciegas.