La Ruta del Flysch es la travesía litoral del Geoparque Mundial UNESCO de la Costa Vasca: la etapa E05 del GR-121 («Talaia») que une Zumaia con Deba a lo largo de unos 13,7 kilómetros de acantilados, en Gipuzkoa. El flysch es la espectacular sucesión de estratos —areniscas, margas y calizas depositadas en el fondo del mar y luego levantadas casi a la vertical— que aflora en los cantiles y que en la playa de Itzurun registra más de sesenta millones de años de historia de la Tierra. Es una travesía exigente por distancia (MIDE oficial 1-2-2-3), sin pasos técnicos, que combina geología de primer nivel mundial, la playa donde se rodó Rocadragón en Juego de Tronos y el verde del campiña vasca sobre el Cantábrico.
El flysch de Zumaia no es un paisaje bonito sin más: es un archivo geológico de referencia mundial. En el acantilado de Itzurun están clavados dos «clavos de oro» (GSSP), los estratotipos ratificados por la comunidad geológica internacional en 2008 que definen el comienzo de dos edades del Paleoceno, el Selandiense y el Thanetiense. Y un poco más al oeste, en la ensenada de Algorri, aflora la fina capa de arcilla del límite Cretácico-Paleógeno (K-Pg), con su anomalía de iridio: el registro del impacto del meteorito que acabó con los dinosaurios. Conviene la precisión: aquí no está el «clavo de oro» del límite K-Pg —ese estratotipo oficial está en El Kef, en Túnez—, pero el afloramiento de Algorri es uno de los más citados del mundo para estudiar aquel cataclismo.
La travesía empieza junto a la ermita de San Telmo, encaramada sobre los estratos verticales de Itzurun —la playa que fue Rocadragón en la séptima temporada de Juego de Tronos—, y va enlazando miradores de acantilado, ermitas y caseríos de la campiña, subiendo y bajando entre el mar y el interior hasta el casco viejo de Deba. A mitad de camino, en marea muy baja, se puede bajar a la rasa mareal de Sakoneta, una plataforma de abrasión donde el oleaje ha dejado los estratos del flysch tendidos como las páginas de un libro abierto: la estampa más espectacular de toda la costa. Pero solo con la marea adecuada.
Eso enlaza con el aviso de seguridad más importante de la ruta. La rasa de Sakoneta y las calas de Algorri solo se pisan con marea muy baja; con la marea subiendo, el oleaje puede dejar a una persona atrapada al pie del acantilado. El sendero principal del GR-121 va siempre por arriba, por la cornisa y los caseríos: bajar a la rasa es un desvío que exige consultar la tabla de mareas y no demorarse. Por lo demás, al ser una travesía lineal, hay que resolver el regreso: lo cómodo es dejar el coche en un extremo y volver en Euskotren, que une Zumaia y Deba.