En el corazón del Parque Natural Sierra de Cebollera, el arroyo de Puente Ra salva el desnivel hacia el río Iregua mediante una sucesión de saltos y pozas escalonados que forman las Cascadas de Puente Ra, uno de los rincones de agua más bonitos de La Rioja. La ficha sigue la variante corta desde la ermita de la Virgen de Lomos de Orios (unos 1.400 m): baja por el pinar hasta Puente Ra y remonta la pista del arroyo hasta las cascadas, en una ida y vuelta de unos 5 kilómetros. El sendero oficial del parque, el número 4, es un circular de 6,6 kilómetros y unas dos horas que sube primero a la Majada de las Desecadas. La opción más suave, según Turismo de La Rioja, sale del área recreativa de La Blanca, junto al Iregua, con menos desnivel y menos de dos horas ida y vuelta. El agua baja con fuerza en primavera y el hayedo se tiñe de dorado en otoño.
El Parque Natural Sierra de Cebollera fue declarado por la Ley 4/1995, de 20 de marzo, del Gobierno de La Rioja, y protege unas 23.640 hectáreas repartidas entre los municipios de Villoslada de Cameros y Lumbreras de Cameros. Sus bosques naturales combinan pino silvestre, haya y roble rebollo, y entre su fauna el parque destaca la perdiz pardilla, el lirón gris y el topillo rojo, y en sus ríos, el desmán ibérico y el mirlo acuático. El parque tiene dos centros de visitantes: el Centro de Interpretación de la Naturaleza, en Villoslada de Cameros, junto a la carretera que sube a la ermita, y el Centro de la Trashumancia, en la Venta de Piqueras; en el primero conviene informarse del estado de las pistas antes de subir. (Conviene no confundir este parque natural con la Reserva de la Biosfera de La Rioja, declarada por la UNESCO en 2003, que corresponde a los Valles del Leza, Jubera, Cidacos y Alhama, un espacio distinto situado al este de la región.)
El sendero oficial número 4 sale de la plaza de la ermita de la Virgen de Lomos de Orios y sigue una pista entre pinares hasta un cortafuegos con vista panorámica, donde una senda lleva a la Majada de las Desecadas, un chozo pastoril con dos cercados de piedra reconstruidos (25 minutos). Desde allí desciende por un pinar de fustes altos hasta la pista de Puente Ra, que remonta junto al arroyo durante un kilómetro hasta las cascadas (1 hora y 10 minutos). Las cascadas son un final de trayecto: hay que volver por la misma pista hasta Puente Ra y, sin cruzar el puente, subir por una senda del pinar, con fuerte pendiente, hasta la ermita (2 horas en total). La variante que dibuja nuestro mapa se salta la majada: baja directamente de la ermita a Puente Ra y sube a las cascadas por la pista. Quienes busquen una opción más suave pueden partir del área recreativa de La Blanca, junto al Iregua, con menos desnivel, mientras que el aparcamiento de El Achichuelo (hacia los 1.160 metros) alarga la ruta.
La época estrella es el otoño, cuando el hayedo del tramo final se tiñe de dorado, y la primavera con el deshielo, que es cuando los saltos llevan más agua. Las pistas forestales del parque son de uso restringido: solo se puede circular por ellas con una autorización diaria que se tramita en línea y que no se expide en temporada de setas. La ruta está pensada a pie desde la ermita o desde La Blanca. La subida hasta el inicio se hace por una carretera de montaña estrecha y muy parcheada hasta la ermita. Conviene calzado con buen agarre, ya que los tramos junto al agua y la bajada por el pinar pueden resultar resbaladizos: para una ida y vuelta de un día como esta suele bastar con una zapatilla de senderismo de caña baja con buena suela, sin necesidad de subir a una bota alta.