La etapa más larga y patrimonial del primer tercio del Camino. 18,2 km con dos subidas progresivas, la conocida Brea Vella da Canicouva (calzada romana original empedrada, 280 m de cota máxima) y la histórica Ponte Sampaio, donde milicias gallegas derrotaron al Mariscal Ney y al ejército napoleónico en junio de 1809 con cañones improvisados de troncos de roble. Llegada a la espectacular Pontevedra peatonalizada (Premio Habitat ONU 2014).
Saliendo de Redondela por la Capela de Santa Mariña (km 1,2), el itinerario rodea la Ría de Vigo ofreciendo vistas continuas a la Illa de San Simón en Cesantes (km 3,5). En 7,1 km el peregrino llega a Arcade, villa famosa por sus ostras —celebradas con denominación de origen de facto y festival gastronómico el primer fin de semana de abril— y la iglesia barroca de Santiago de Arcade (siglo XVIII).
Tras Arcade, en el km 7,8, la etapa cruza el puente medieval de diez arcos sobre el río Verdugo, una de las piezas más cargadas históricamente de todo el Camino Portugués. Los días 7 y 8 de junio de 1809 fue el escenario de la Batalla de Pontesampaio: milicias populares gallegas lideradas por Pablo Morillo (apodado "el León de Sampaio") junto a tropas regulares cortaron dos arcos del puente, se atrincheraron en la orilla sur y, con armas improvisadas —gruesos troncos de roble taladrados que actuaban como cañones rudimentarios, los "cañones de palo"— frenaron al Mariscal Michel Ney, uno de los mejores generales de Napoleón, precipitando la retirada francesa definitiva de Galicia el 9 de junio. La Muiñeira de Pontesampaio, danza tradicional gallega, conmemora la victoria.
A partir del km 9,5 arranca el ascenso emblemático de la jornada: la Brea Vella da Canicouva, tramo de empedrado romano original de la Vía XIX que sube desde el río Verdugo hasta los 280 m del bosque de A Canicouva. Patrimonio en sí mismo, es uno de los tramos más bellos y exigentes del Camino: el empedrado pulido por veinte siglos de pisadas se vuelve muy resbaladizo en lluvia.
El descenso final atraviesa Tomeza (km 16) y entra al casco histórico de Pontevedra cruzando el río Gafos (km 18,5). La ciudad recibe al peregrino con su centro peatonalizado, una de las experiencias urbanas más cómodas del Camino: Pontevedra fue distinguida con el Premio Habitat de Naciones Unidas en 2014 por su modelo de ciudad sin tráfico privado en el casco histórico. La llegada al Santuario da Virxe Peregrina —el único templo en el mundo con planta en forma de vieira jacobea— es uno de los hitos arquitectónicos más recordados del Camino Portugués.
La distancia oficial es de 18.22 km según FEAACS · CNIG — serie CSANT (Rutas del Camino de Santiago), aunque otras fuentes la miden de manera distinta (18,2 km en una página específica de la Xunta (medición distinta del trazado oficial)).