Las Islas Cíes forman el archipiélago más septentrional del Parque Nacional de las Islas Atlánticas de Galicia, declarado el 1 de julio de 2002 y distinguido como Sitio Ramsar desde el 22 de mayo de 2021. A 14,5 kilómetros de Vigo, tres islas de cuarcita devónica —Monteagudo, Faro y San Martín— se conectan por el tombolo de la Praia de Rodas, una lengua de arena blanca de cuarzo que en febrero de 2007 The Guardian nombró la mejor playa del mundo. La ruta al Faro de Cíes asciende por el camino histórico del faro hasta los 173 metros que marca el track oficial del IGN en la illa do Faro, entre acantilados donde anida la colonia de cormorán moñudo más grande de Europa. El Alto das Cíes (197 m), la cota máxima del archipiélago, queda en Monteagudo, fuera de este itinerario.
El parque abarca en total 8.480 hectáreas —1.194,8 terrestres y 7.285,2 marinas— repartidas entre los cuatro archipiélagos de Cíes, Ons, Sálvora y Cortegada. Las Cíes suman 433 hectáreas terrestres sobre tres islas: Monteagudo al norte, Faro en el centro y San Martín al sur. En 2019, antes de que la pandemia redefiniera los flujos turísticos, el parque recibió 472.274 visitantes. La capacidad diaria está limitada por decreto entre 2.200 y 3.000 personas, cifra que varía según fuente y temporada; en cualquier caso, la autorización previa de la Xunta de Galicia es indispensable y sin ella la compañía de ferri no puede vender el billete.
La ruta que documentamos es la «Ruta del Monte Faro» oficial del parque, tal como la publica el Instituto Geográfico Nacional: parte del entorno del muelle de Rodas, cruza la zona baja del istmo y sube en lazadas por la illa do Faro hasta el faro, para volver por el mismo camino — el track oficial es una ida y vuelta exacta, con la vuelta calcando la ida. Son 8,3 kilómetros medidos sobre el GPX del IGN, con 171 metros de desnivel acumulado y el faro en el punto medio exacto del recorrido. El ascenso discurre entre pinos y eucaliptos —el parque tiene en marcha un programa de eliminación de estas especies introducidas, que en su momento más alto llegaron a cubrir el 25 % de la superficie terrestre— y en su tramo alto se asoma a los acantilados atlánticos donde crían las aves marinas: la colonia de cormorán moñudo, con unas 2.500 parejas, es la mayor de Europa, y la de gaviota patiamarilla, con unas 22.000 parejas, la mayor del mundo. La ausencia de sombra en el tramo alto durante julio y agosto hace que la hidratación sea una cuestión seria.
La isla de Monteagudo es la única de las tres donde existe un camping autorizado: el único modo de pernoctar en las islas. Sin reserva en ese camping no hay ninguna forma legal de pasar la noche. Las islas cierran al público en invierno; los ferris solo operan, con regularidad, de junio a septiembre y algunos fines de semana de primavera y otoño. En noviembre, el vuelo de bandadas de gaviotas sobre la Praia de Rodas vacía es una de las estampas más silenciosas y poderosas de la Galicia atlántica, pero solo accesible en circunstancias excepcionales.