Una de las circulares más completas del macizo de Montserrat y la mejor forma de combinar patrimonio eremítico y panorámica de cumbre sin afrontar la jornada larga de Sant Jeroni: 6,9 km que recorren cinco ermitas históricas — Sant Miquel, Santa Anna, Sant Joan, Sant Onofre y Santa Magdalena — desde el monasterio benedictino hasta la Miranda de Santa Magdalena (1.132 m), uno de los miradores más altos de la región y balcón privilegiado sobre la vall mala, el sector de Tebes y, en días claros, sobre el Pirineo lejano y el delta del Llobregat. Es la ruta que recomendamos para una jornada completa cuando el día permite media mañana de patrimonio y media tarde de cumbre.
A diferencia de la subida directa a Sant Jeroni, aquí el itinerario aprovecha el sendero de las ermitas para ganar altura por la vertiente sur de manera más amable. Tras pasar por Sant Miquel (841 m) y el icónico Pla de les Taràntules (994 m, donde está la estación superior del Funicular de Sant Joan), el sendero conecta con la Ermita de Sant Joan (1.028 m) y los restos del antiguo eremitatge de Sant Onofre, encajados en una larga fissura de la roca, antes de remontar la Escala de Jacob hasta la Miranda.
La Miranda de Santa Magdalena se levanta sobre los restos de una antigua ermita medieval. Es uno de los puntos más altos accesibles a pie en este sector del macizo y ofrece una vista en horizontal sobre las formaciones rocosas de Tebes — recorrido por el GR cuando enlaza con Sant Jeroni — y, en días claros, hacia el Pirineo y el delta del Llobregat. El balizamiento PR-C 19 (blanco-amarillo) cubre la circular completa.
No es una ruta familiar al uso: el desnivel acumulado supera los 400 metros y la Escala de Jacob tiene un tramo expuesto en zigzag con peldaños de piedra. Para senderistas con experiencia básica y niños habituados a caminar es perfectamente abordable; para iniciación con peques pequeños, mejor la ruta corta a Sant Joan desde el funicular.