El sendero de la Laguna del Acebuche es la pasarela de madera que arranca en el patio del Centro de Visitantes El Acebuche, en el Parque Nacional de Doñana, y recorre el borde sur de la laguna del mismo nombre entre observatorios de aves bautizados con nombres de especies. La Junta de Andalucía lo describe así: «Este trazado, paralelo a la laguna de la que toma su nombre, permite llegar a diferentes observatorios desde los que descubrir a la fauna acuática que frecuenta estas zonas húmedas». Su longitud varía según la fuente: la capa cartográfica oficial de la Junta marca 1,6 kilómetros, el folleto habla de un trazado «Lineal. 2,1 km. 1 hora.» y el GPX oficial del IGN mide 1,33 kilómetros de ida y vuelta por la pasarela principal más un lazo de 0,65 kilómetros junto a los últimos observatorios. El terreno es completamente llano: las cotas del GPX, entre 37 y 40 metros, coinciden con el Modelo Digital del Terreno del IGN. La dificultad oficial es Baja y la propia Junta lo declara accesible para personas con movilidad reducida. Un aviso importante: se trata de «una laguna temporal, por lo que no es extraño que la encuentre sin agua», así que conviene llamar antes al centro, en el 959 43 96 29, para conocer su estado. El acceso es libre y sin cupo dentro del horario de apertura.
El recorrido, tal como lo describe el folleto oficial de la Junta de Andalucía (2020): «el sendero recorre el sur del humedal por una tarima de madera, en la que se han acondicionado hasta siete observatorios de aves. Partiendo del patio del centro de visitantes, tome hacia la derecha en los dos primeros cruces de la pasarela». El propio folleto sitúa un quinto observatorio, el «Aviario 2», como extremo del itinerario, y explica que en el regreso se toma a la derecha «para llegar a los dos últimos observatorios»; el sendero termina donde «inicia el sendero Lagunas del Huerto y las Pajas». El GPX oficial del IGN, reordenado para arrancar en el patio del centro, confirma la geometría: 670 metros de pasarela hasta el extremo oeste (kilómetro 0,67) y vuelta por el mismo entarimado. El lazo de los últimos observatorios corresponde al segundo archivo publicado por el IGN, de 0,65 kilómetros, que arranca en el propio extremo oeste de la pasarela y se aleja como máximo unos 165 metros hacia el oeste; al final de ese lazo, en el observatorio «Porrón», nace el sendero Lagunas del Huerto y las Pajas. Los ocho observatorios con nombre que lista el BOJA de 2024 (Zampullín, Porrón, Somormujo, Calamón, Malvasía, Aviario 1, Aviario 2 y Focha) no tienen coordenadas publicadas en ninguna fuente oficial, así que no se posicionan en el mapa. La sombra, según el folleto, es «Escasa, solo en algunos tramos».
La laguna, con la honestidad que exige un humedal así de cambiante: es un humedal arenoso temporal, «como corresponde a los humedales arenosos, se trata de una laguna temporal, por lo que no es extraño que la encuentre sin agua», dice el folleto de la Junta. El propio texto del IGN cuenta que fue adecuada en los años setenta «con la excavación de su suelo y la construcción de islas-refugio para la fauna», y añade que «se mantiene permanentemente encharcada… cuando el resto del Parque y de las áreas adyacentes… están completamente secas», una afirmación que los años de sequía han desmentido: el CSIC documentó que Santa Olalla, la última laguna permanente de Doñana, se secó en 2022, 2023 y 2024. El ciclo 2024-2025 fue distinto, con 675 milímetros frente a una media de 530, y la marisma se inundó casi por completo en marzo de 2025, «algo que no ocurría desde 2010»; aun así, solo el 36 % de las lagunas llegó a inundarse, según el informe del ICTS-Doñana del CSIC publicado el 5 de febrero de 2026. Ninguna fuente oficial recoge el estado del Acebuche en 2026: hay que preguntar en el centro antes de ir con los prismáticos. El BOJA de 2024 programa además «un estudio sobre el manejo de agua en la laguna del Acebuche».
Las aves y la vegetación, con lo que documentan las fuentes oficiales: el calamón, de brillante plumaje azul y largas patas según el folleto, puede verse todo el año, según la Junta; en primavera se suman el ánade real, el porrón común, el zampullín común, el somormujo lavanco y el martinete, y en otoño e invierno llegan el ánade friso, el ánade silbón y el pato colorado. La propia Junta recomienda visitarlo en otoño e invierno: «Durante esta estación hay menos afluencia de visitantes y las temperaturas suelen ser muy agradables. Disfrutar de la observación de las aves invernantes es uno de los grandes placeres de Doñana», con una condición explícita: «Cuando las lagunas tienen agua». El entorno vegetal, descrito por el texto del IGN, combina un monte blanco de jaguarzo con aulaga, romero, mejorana y cantueso, un pinar de pino piñonero dominante con sabinas, madroños, alcornoques y los propios acebuches que dan nombre al centro, y álamos junto a las lagunas que actúan «como barrera y pantalla natural». En primavera y verano, el OAPN avisa de «la peligrosa víbora hocicuda. El visitante debe guardar la debida prudencia, evitando molestarla o manipularla».
El trazado que se publica aquí procede del GPX oficial del IGN, disponible en el Centro de Descargas del CNIG dentro del conjunto del Parque Nacional de Doñana, archivo «El Acebuche - Principal», con 43 puntos: una ida y vuelta por la misma pasarela, de 1,33 kilómetros, digitalizado desde el extremo oeste y publicado aquí reordenado para arrancar en el patio del centro, cuyo punto más próximo queda a 27 metros del inicio oficial del sendero en la capa de la Junta. Superpuesto sobre la capa oficial de senderos de la Junta (REDIAM), el track coincide con el sendero «Laguna del Acebuche» con un desvío medio de solo 14 metros, frente a unos 700 metros respecto al sendero de Huerto y Pajas. Las cifras oficiales de longitud no coinciden entre sí: 1.609 metros en la capa cartográfica, 2,1 kilómetros «Lineal» en el folleto y en la web, y 1,5 kilómetros en la guía del OAPN; la cabecera de esta ficha publica 1,6. Las cotas del GPX, entre 37 y 40 metros, quedan confirmadas por el Modelo Digital del Terreno del IGN.