Un árbol que vive milenios
El tejo crece muy despacio y vive muchísimo: se le atribuyen con solvencia edades de más de dos mil años en ejemplares europeos, y a los más venerables se les calcula bastante más, aunque las cifras extremas (varios milenios) son discutidas porque su madera se ahueca con la edad y dificulta el recuento. De porte recio y copa oscura, fue árbol sagrado para celtas y romanos, símbolo de la muerte y la eternidad, y por eso es tan frecuente hallarlo junto a iglesias y cementerios del norte peninsular.
La toxicidad: lo que el senderista debe saber
Es el dato de seguridad de esta ficha. Las hojas (acículas), la semilla, la corteza y la madera del tejo contienen taxina, un conjunto de alcaloides con efecto cardiotóxico: la ingestión de una cantidad pequeña de hojas puede causar arritmias y resultar mortal en personas y en ganado. La única parte no tóxica es el arilo, la cubierta roja, dulce y carnosa que rodea la semilla —pero la semilla que contiene sí lo es—. La regla práctica es sencilla y tajante: no comer ninguna parte del tejo, vigilar a los niños y no dejar que el ganado o los perros ramoneen sus ramas. No es un árbol peligroso al tacto ni al pasar a su lado; el riesgo está solo en la ingestión.
Qué es un teixadal
Cuando los tejos se agrupan formando bosque reciben en gallego y asturiano el nombre de teixadal (o tejeda/tejera en castellano). Son formaciones relictas: vestigios de bosques mucho más extensos del Terciario que sobreviven hoy en cañones umbríos, roquedos y umbrías frescas. La Unión Europea los reconoce como hábitat de interés comunitario prioritario 9580* «Bosques mediterráneos de Taxus baccata», con un estado de conservación calificado de desfavorable, lo que ha motivado proyectos de protección específicos como el LIFE BACCATA en el norte peninsular.
Dónde verlos en España
- Teixadal de Casaio (Ourense) — uno de los más extensos del noroeste, con varios centenares de tejos centenarios en el macizo de Peña Trevinca, amparado por la ZEC «Pena Trevinca».
- Bosque del Tejedelo (Requejo, Zamora) — tejeda relicta en la Sierra Segundera, una de las más notables del país.
- Sierra del Sueve (Asturias) y la Braña de los Tejos (Peñarrubia, Cantabria) — tejedas y ejemplares monumentales en la cornisa.
- Tejo de Bermiego (Quirós, Asturias) — árbol singular protegido, uno de los tejos más célebres de la Península.
Protección legal
Además del amparo europeo a su hábitat, el tejo figura en varios catálogos autonómicos de flora protegida con distinto grado: «en peligro de extinción» en Extremadura, «vulnerable» en Andalucía y Castilla-La Mancha, «de interés especial» en Asturias, «sensible» en Madrid o «de atención preferente» en Castilla y León, entre otras. La consecuencia práctica para quien camina es clara: no cortar ramas, no recolectar y no dañar los ejemplares, y disfrutar de los teixadales como los monumentos vivos que son.