Por qué usar bastones
Los bastones de trekking no son un accesorio ornamental: la literatura científica deportiva los identifica como el equipo que más reduce la fatiga muscular y el riesgo articular en senderismo de larga distancia. Estudios biomecánicos publicados en revistas de ciencias del deporte —como Journal of Sports Sciences— y citados recurrentemente por la industria sugieren:
- Menor fatiga percibida en las piernas al redistribuir parte del esfuerzo hacia brazos y tronco, sin reducir el gasto metabólico global de la marcha.
- Reducción del 12-25 % de las cargas sobre la rodilla en descensos pronunciados (fuerza de reacción del suelo, momento de la rodilla y fuerzas tibiofemorales de compresión y cizalla).
- Mejora de la estabilidad lateral en superficies irregulares (canchales, raíces, hielo).
- Apoyo crítico en vadeos, donde un tercer y cuarto punto de apoyo evita caídas en agua corriente.
Materiales: aluminio vs carbono
Las dos grandes familias del mercado:
- Aluminio (aleaciones 7075 o 7001) — más resistente a impactos y a frío extremo, menos fatiga por fractura, más barato (40-90 €/par). Es la elección recomendada para alpinismo invernal, terreno técnico con cuñas rocosas, peregrinos en su primer Camino. Pesa más (500-650 g/par).
- Carbono (fibra) — más ligero (300-450 g/par), absorbe mejor las vibraciones, más rígido en el eje longitudinal. Más caro (90-180 €/par) y más frágil ante golpes laterales o cuñas: una caída con peso sobre el bastón puede romperlo. Recomendado para trail running y esquí de travesía, donde el peso importa más que el riesgo de rotura.
- Híbridos carbono+aluminio — algunos modelos combinan tramo superior de aluminio (resistencia) con tramos inferiores de carbono (ligereza).
Sistemas de plegado
Tres mecanismos principales:
- Telescópicos — 2 o 3 tramos que se deslizan unos dentro de otros, sujetos por palancas externas (lever-lock) o cierres giratorios (twist-lock, en desuso por menos fiabilidad). Más robustos, más pesados, mayor longitud plegada (~65 cm).
- Plegables tipo Z (Z-pole) — 3-4 secciones unidas por cable interno tipo varilla de tienda. Más compactos plegados (~35-40 cm, caben en mochila trail), menos resistentes a flexión lateral. Habituales en trail running y esquí de travesía.
- Fijos — una sola pieza, sin cierres. Ultraligeros pero impracticables para transporte: solo carrera por montaña.
Componentes complementarios
- Empuñadura — corcho (cómoda, absorbe sudor, se moldea al uso), goma EVA (ligera, antialérgica) o plástico (la más barata, peor agarre con sudor).
- Dragonera — la correa que pasa por la muñeca. Bien usada, soporta peso sin necesidad de agarrar la empuñadura con fuerza: la mano queda relajada y el peso descansa en la base de la muñeca.
- Regatón — la punta. Carburo de tungsteno para roca y hielo (rascado seguro), goma intercambiable para asfalto y refugio (sin daño al suelo), roseta gruesa (canasta) para nieve, roseta fina para sendero estival.
- Sistema antishock — muelle interno que amortigua impacto. Añade peso y desactivable. Solo útil con articulaciones sensibles; la mayoría de senderistas lo desactivan tras unos meses de uso.
Longitud correcta
La regla canónica:
- En llano: el codo debe formar ángulo de 90° con el bastón apoyado vertical en el suelo. Cálculo aproximado: altura del usuario × 0,68.
- En subida: acortar 5-10 cm respecto al ajuste de llano. El bastón apoya más cerca del cuerpo y propulsa hacia arriba con menos esfuerzo.
- En bajada: alargar 5-10 cm. El bastón apoya más lejos delante y absorbe la frenada antes que la rodilla.
Errores comunes
- Apretar la empuñadura con fuerza: bloquea la circulación de la mano, provoca calambres y agota el antebrazo. La mano debe ir relajada y el peso descansar en la dragonera correctamente colocada.
- Carbono en alpinismo invernal con riesgo de palanca: una rotura en zona de hielo puede ser muy peligrosa. Aluminio o híbrido para terreno técnico invernal.
- No quitar regatón de carburo en roca pulida: resbala más que la goma. Llevar siempre regatones de goma de respaldo.
- Llevarlos puestos en sendero plano fácil sin necesidad: bloquean la oscilación natural de los brazos y aumentan el gasto cardíaco innecesariamente. Plegarlos cuando no aportan beneficio.